Imperial Cleaning

Segundo domingo

Una excelente noticia que esperamos se repita a nivel nacional.

2. ¿Qué buscamos?

Institucional

Con el pastor, que rescata las ovejas extraviadas. San Pablo les escribe a los Corintios: Madrugan las lavanderas a su faena, el herrero a su forja.

Mece el pescador sus redes sobre el estero. El saltimbanqui se balancea en su trapecio. Acude el socorrista pretendiendo ganarle la carrera a la muerte. Teje la madre para el hijo que ya llega. Piensa el sacerdote en el mensaje de la misa vespertina.

La abuela amasa el pan. La enfermera atraviesa sigilosa- mente el pasillo. Ora la monja contemplativa. No es un castigo. Es una admirable oportunidad de realizarnos, de avanzar, de crecer, de proyectarnos hacia otros valores, de ayudarle a Dios a terminar el mundo.

Pero no lograron integrar en la persona del Maestro, de una manera conveniente lo divino y lo humano. Pero otras veces nos colocamos en el extremo opuesto. Soy cristiano porque trato de seguir a Jesucristo. Procuro copiar sus criterios, sus actitudes. Un seguimiento que poco a poco me transforma, me pacifica desde dentro, me da seguridad en todas circunstancias. Dice san Marcos que para esta tarea les dio autoridad. Se nos pide insistir en que todo alrededor se vuelve absurdo, sin la presencia de Dios entre nosotros.

Nos queda siempre esa asignatura pendiente. Quien no participa en ninguna comunidad no progresa, es inseguro, no deja huellas en el mundo. Pedro, Santiago y Juan. El noviazgo, la familia, la amistad, los diversos grupos en los cuales insertamos nuestra vida. Damos limosna, asistimos a la Iglesia, perdonamos las ofensas. Logramos un segundo nivel cuando nuestra conducta es plenamente acorde con el Evangelio: El tercer nivel solamente lo alcanzan quienes orientan su vida por criterios cristianos.

Criterio es una manera de pensar y de juzgar. Nosotros la predicamos cuando creemos en el otro y lo motivamos a cambiar.

Cuando lo hacemos consciente de sus posibilidades y le contagiamos esperanza. Sanar a los enfermos: Requieren una especial ayuda de la comunidad para superarse. Cuando Ciro el Grande asediaba, a mitad del siglo VI a.

La pobreza es tema de actualidad en la Iglesia de hoy. Otros desean instaurar una pobreza rayana en la miseria. Podemos poseer porque somos seres racionales. En nuestro entorno, lo que algunos les sobra, lo que se despilfarra de modo irresponsable, les hace falta a muchos para apenas sobrevivir.

Estas palabras se dirigen a todos, pero principalmente a quienes tienen mayor influencia en nuestra comunidad: Los dirigentes, industriales, profesionales, maestros y comunicadores. Los mahometanos emplean noventa y nueve nombres para invocar a Dios. Charles Peguy, hablando de la misericordia de Dios, nos dice: La oveja perdida, la dracma perdida, el hijo perdido. Venid vosotros solos a un sitio tranquilo, a descansar un poco.

Descanso es una palabra suave. Tiene olor a paisaje campesino y despierta recuerdos olvidados de la infancia. Pero en la vida diaria, el cansancio amenaza todas nuestras actividades: Vivimos comprometidos en toda clase de relaciones: Las relaciones llamadas gratuitas nos humanizan y nos purifican. Todos nosotros las frecuentamos. En ellas ejercemos de un modo distinto la libertad. En ellas imitamos a Dios, que siempre se relaciona con nosotros de manera gratuita y generosa.

Descansar es encontrar tiempo para vivir plenamente aquellas relaciones gratuitas: Venid a descansar un poco. Nosotros podemos preguntarnos sin nuestros ocios corresponden a un trabajo serio y responsable. Si descansamos de una manera honesta y cristiana, si empleamos bien nuestro tiempo. Tal vez nos estamos situando dentro de una nueva clase social: Y esto es injusticia, porque muchos de nuestros familiares, amigos o vecinos nos necesitan.

No matemos el tiempo, que no es cristiano el hacerlo. Lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuatro los puntos cardinales que procuran delimitar el universo.

A sumar y a restar aprendimos con reducido esfuerzo. Bastaba tomarnos los dedos de las manos y mirar de reojo hacia los pies descalzos. Pero siempre fue hermoso multiplicar. Para un cristiano es indispensable saber multiplicar. Un muchacho llevaba consigo cinco panes de cebada y dos pescados.

Todos comieron hasta saciarse, llenando luego con las sobras doce canastas. Para nuestra familia y para cuantos sufren necesidad. La palabra de Dios es alimento. Lo mismo sucede con los bienes materiales y con aquellos del alma.

Se multiplican en la medida en que los compartimos. Se hizo carne y puso su morada entre nosotros. Aquel que habita en Dios y ha venido a contarnos las cosas de lo alto. Nicodemo lo busca por la noche. Una mujer samaritana le encuentra junto al pozo de Jacob.

Un funcionario real le ruega por su hijo moribundo. La multitud que le sigue tiene hambre. El Maestro multiplica el pan y los peces y todos comen hasta saciarse. Ha venido para que tengamos vida en abundancia. Esa vida multiforme que se parece al vino, al viento, al agua, a la salud, al movimiento, al pan. En las relaciones humanas se dan niveles de intimidad que multiplican la vida: O en el musgo que se empapa de lluvia y aferra sus yemas a la roca. En nuestro propio cuerpo, con sus numerosas funciones y sus infinitas maravillas.

En nuestra capacidad de amar, de imaginar, de compendiar en una sola idea todo un largo discurso. En nuestro instinto para buscar a Dios, a pesar de nuestras vacilaciones, nuestra oscuridad y nuestros fallos. Es evidente que Cristo no quiere redimir sin nosotros: Llama a una joven de Nazaret y en su seno se hace hombre.

Llama a los Doce para hacerlos pescadores de hombres. Y para saciar la multitud recibe de un muchacho el escaso aporte de cinco panes y de sus peces. Nuestros valores pueden ser materia prima para su milagro. A veces nos da miedo perderlo.

El cual siempre es trabajo de Dios. El esposo y la esposa, los padres y los hijos, los patronos y los obreros, los sacerdotes y los laicos. Recordemos que su Evangelio aparece a fines del primer siglo de la Iglesia. Trabajad por el alimento que perdura. Porque se dan muchas clases de pan y muchas hambres. Este era un gnomo rollizo, bromista y barbirrubio.

Somos cristianos cuando esto nos produce ventajas, no porque seamos amigos de Jesucristo. No estudiamos a fondo la doctrina de Cristo, ni los documentos de la Iglesia. Ahora todo lo complican. Creerle a Jesucristo y atenerse a las consecuencias. Yo soy el pan de vida. Desde los pesados bueyes que araron el campo bajo un sol abierto, hasta los sembradores y segadores, molineros y panaderos, todos han trabajado en cadena de esfuerzos, para darle a mi hambre un pedazo de pan.

El pan encierra un misterio. Es el calor de la vida…. Ante un mundo azotado por el hambre, Dios calla y la Iglesia presenta el Evangelio y ofrece, sobre una mesa escueta, un trozo de pan y un sorbo de vino. Usa los acontecimientos para revelarse. Estamos cambiando vida por pan. En la Misa, Jesucristo nos cambia pan por Vida. San Juan, cap, 6. Profundizamos en el conocimiento del hombre, pero a la vez inventamos armas en cantidades ilimitadas.

Pero no hemos logrado ni la paz, ni la dicha, ni el pan para todos. La cifra es tan dolorosa que preferimos olvidarla: El pan ocupa un lugar preeminente entre los temas del Evangelio de San Juan. Todos luchamos por el alimento. El nos es necesario. Nuestro problema es de alimento. Nos hace falta algo que llene nuestro interior. Lo alcanzamos cuando llegamos hasta El para ponerlo en nuestra conciencia. Lo alcanzamos al comprobar que toda nuestra hambre va en busca de algo que no se marchita con la muerte.

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. Simpatizan con su club religioso y sienten que algunos elementos cristianos les confieren cierto lustre social. Ante todo es el Dios- con -nosotros. Con este refrigerio pudo proseguir hasta el Horeb.

Un pan que viene de lo alto. Que lo comamos como un alimento. Los habitantes del desierto africano, cuando descubren que alguien viene hacia ellos, se alegran. Entonces prenden fuego y se disponen a compartir sus viandas con el visitante. Para ellos compartir el pan es compartir la vida.

Pero se requiere un encuentro. Encuentro grupal, como el que realizamos en la comunidad creyente. Pero ante todo un encuentro personal.

No basta adornar nuestra vida con ciertos signos cristianos. Se requiere comerlo como un pan. De este modo, nuestra precaria vida se va cambiando en vida eterna. Esa que relativiza tantas cosas. Que no se deja vencer por los fracasos. Esa que mira la muerte con los ojos abiertos, por una enorme e inmarcesible esperanza.

Si la ignorancia es el mejor camino para ser sabio. Pero Cristo nos dice en su Evangelio que la ciencia de Dios es mejor y muy distinta. En la infancia aprendimos que la conciencia es la voz de Dios. Nos indica unas normas que custodian nuestra vida. En este misterio hondo, a la vez rudo y suave, de la conciencia, habla Dios a sus hijos. Dichosos nosotros cuando sabemos escucharlo.

Y se las arreglaba para conseguirles pan tierno y bienoliente. El Evangelio de san Juan aparece a finales del siglo I. Entre ellos el relativo al Pan de Vida. El Maestro le ha dicho a su auditorio: Estrenaban una liturgia nueva, en la fraternidad y en la sencillez. Para un creyente el pan siempre le habla de Dios.

El que traemos a la mesa familiar, con nuestro diario esfuerzo, es un regalo de la divina providencia. El que compartimos con los amigos repite el sacramento de la fraternidad.

El que entregamos a los necesitados nos ayuda a imitar al Maestro. Enseguida la propia familia, la comunidad que nos acoge, el campo, la ciudad. Yo soy el pan de vida: Dios es la vida misma. Para el israelita la felicidad equivale a vivir plenamente: Al justo, larga vida. Morir joven es siempre considerado una desgracia. En el lenguaje de los profetas, abundancia de pan significa presencia de Dios entre su pueblo y escasez de pan, duro castigo del pecado.

Sin embargo no todos los oyentes entendieron lo mismo. Comprendemos que, desde su cultura hebrea, Cristo nos dice: Soy el pan de vida, es decir…. En el camino hacia la felicidad, que todos transitamos afanosos, se dan muchas horas de luz, pero de pronto la noche nos envuelve. Es inaceptable este discurso, dijeron. Y desde entonces se apartaron del grupo.

La fe se nos presenta como un yugo. O como una estructura innecesaria. Todo lo cual es explicable. Si esta historia de pronto nos motiva, recordemos que en el camino hacia la felicidad, se dan horas de luz y horas de sombra. Este modo de hablar es inaceptable.

Cristo nos promete vida, vida plena y eterna. Pero falta comprobar si la promesa de Cristo se hace realidad en la vida concreta de los hombres. Se realiza en la vida de la Madre Teresa, que tiende la mano a los moribundos por las calles de Calcuta.

Se realiza en la historia de aquellos que se han comprometido con el hombre. A quienes viven en silencio la fiesta de la vida. Los que son felices en medio de las tempestades. Con el gozo de servir al hermano.

Todo ello es vida, vida de Dios que se derrama en nuestro ser. Cuando nos declaramos vencidos, defraudados. Cuando no le encontramos sentido a la existencia. Es el camino de las penalidades. En la vida de Cristo hay un episodio semejante.

Nos hemos marchado por causas muy diversas: O nuestros propios vicios: Nos duele el Evangelio si nos empuja hacia la rectitud. Y decimos en coro: Esa sed escondida, ese clima de tedio, ese malestar interior inconfesable… tienen un nombre propio: Nos defendemos tratando de dura su doctrina.

Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro. Egresada de un colegio religioso. Autora de un libro sobre relaciones humanas. Pero su vida familiar es un desastre. Gerente de una empresa internacional. Miembro de muchas juntas directivas. El mejor alumno del curso. Pero a la vez cautivo de muchas esclavitudes interiores.

Especialista es pastoral social. Inepto sin embargo para la amistad y aplazado en fraternidad con sus colegas. Pero nuestro interior permanece alejado del Evangelio. De la mitad del alma brotan todas nuestras maldades. Hemos enviado nuestros artefactos a la Luna y a Marte y no hemos podido descender a la mitad del alma.

Lo interior y lo exterior. Es un proceso que conduce al equilibrio emocional. Porque la verdad es esquiva y el amor muchas veces ambiguo.

Pero poseemos a la vez la triste capacidad de contaminar el universo con nuestro pecado. San Pablo lo explicaba a la Iglesia de Roma: Se nos vuelve a plantear el antiguo problema de ser justos apenas de apariencia. Aunque ninguno quisiera declararse fariseo. No obstante, todos somos en nuestro comportamiento lo somos un poco. Jesucristo es mi salvador. Un clima hostil, ahora benigno y enseguida cercano a los 40 grados.

La falta de higiene de un pueblo lo ignorante y subdesarrollado. Y los ciegos, los mudos, los tullidos, los leprosos. Y le piden que la imponga las manos.

Era el Hijo de Dios. Aunque bautizados, muchos de nosotros no escuchamos a Dios y apenas podemos hablar con El confusamente. Necesitamos entonces que el Maestro nos cure. Nos unte su saliva, la cual en muchas culturas del oriente, significa vida, fuerza, salud.

Con mente cerrada, o con mente abierta. Sobre el estruendo de nuestras tareas. Para entender que la fe exige cierta calidad de vida. Porque han brotado aguas en el desierto, torrentes en la estepa. Cristo se compadece de aquel sordomudo.

No alcanzamos el ser hombres plenamente sin la capacidad de comunicarnos. Un escrito se burla de los franceses que, en tomaron la Bastilla y apenas en la revuelta de tomaron apenas la palabra. Te quiero, me comprometo, verdaderamente. Pero pocos son quienes realizan lo que estas palabras significan.

Muchos hablamos y nadie nos escucha. Porque disfrazamos la verdad. Entregamos una verdad retocada, disminuida, domesticada. Parece que hemos perdido nuestra capacidad de admirar. Neil Amstrong bajaba lentamente por la escalerilla. Hubo aplausos y llantos. En su seno trabaja Dios pintor, escultor y arquitecto.

Que oren juntos, tomados de la mano, por el porvenir de los hijos. Que el carpintero admire a Dios en la madera, con sus vetas y sus nudos, en donde la savia se detuvo unos momentos para cambiar de ruta. Y esto es verdad. Porque todas partes, en toda circunstancia nos acecha el sufrimiento. El se aposenta en la casa de los pobres. Una feria de cruces: Le hace juego a las cortinas de su alcoba. De acuerdo al modelo de su carro. Actuar dentro de sus criterios. Por ejemplo, se dejaron llevar del jansenismo.

A descubrir entre todas las cruces que nos salen al camino, aquella o aquellas que son las nuestras. Y en pasaporte para ingresar a la gloria. Entonces es necesario aceptar nuestra cruz. Nuestra cruz es el precio de una vida mejor y perdurable. La encuentro tan liviana y llevadera que a veces he pensado: Negarnos, tomar la cruz y seguirlo. Algunos de nosotros, casi todos, llevamos a cabo una parte del programa.

Somos capaces de muchas privaciones pero por ambiciones meramente humanas: Porque a veces gustamos de exagerar los propios sufrimientos. Vamos todos llevando nuestra cruz: Es decir, el amor le pone rodachinas a la cruz. A veces en la sombra, otras bajo una claridad meridiana. Nuestra vida vale en la medida de nuestra respuesta. Conocemos muchas respuestas cualificadas:.

Ellas nos van iluminando el panorama hasta el encuentro pleno, cara a cara, que es la muerte. Las sombras de esta hora suprema nos orientan hacia la luz definitiva.

La literatura cristiana habla frecuentemente del encuentro final con Dios. Pero empecemos a hablarle desde lejos. De la muerte nos dice un poeta religioso: Los peligros y las persecuciones no le arredran. En este caso hubiera sido apedreado. Sin embargo, para Cristo la muerte no es algo deseable. La acepta, pero como una entrega al proyecto del Padre. Como un camino hacia una vida superior. Yo no tengo miedo.

Olvidamos que cada uno de nosotros tiene otro valor, otro peso, otra calidad, otra marca interior, la cual nos certifica ante Dios y ante los hombres. El Concilio Vaticano II nos explica que todos los hombres somos iguales: En naturaleza, en dignidad, en derechos y deberes fundamentales.

Aunque nos diferenciamos por la calidad de nuestro servicio. Entre nosotros y los que nos rodean se producen a veces choques, discusiones e intrigas. Se pelean Discuten acaloradamente: Los hemos imitado cuando nos enfrentamos en el hogar, cuando nos enojamos porque no nos tuvieron en cuenta.

Al reprender con dureza a los subalternos, al intrigar para que triunfen nuestros intereses. Nadie por muy brillante que sea en dotes y cultura, aunque ocupe puestos de mucho renombre, deje de ser sencillo. Sepa exigir con mansedumbre.

Nunca discuta sobre su propia importancia. Esa es tarea de Dios y de quienes nos rodean. Es preferible entrar mutilado en la vida que ser precipitado al abismo. Obviamente se trata de un lenguaje figurado. Pero tenemos la experiencia de ciertas renuncias que nos cuestan casi como amputarnos una mano o un pie. Casi como sacarnos un ojo. Para pertenecer al Reino. Todos temblamos cuando se nos habla de renuncia. Porque la fuerza del pecado original nos invita a pasarlo bien.

Y no siempre tenemos claridad en el momento de elegir. Y explica, a la vez, que renunciar nos ayuda a ubicarnos en nuestra propia identidad: Se identifica con una confianza a toda prueba en nuestro Padre de los Cielos. Apostar diariamente por el Reino de Dios a volver a nuestra identidad cristiana.

Financiados hacia el porvenir. Mas vale entrar manco en la vida que ir con las dos manos al abismo. Abraham abandona su aldea y sus parientes, en busca de la tierra prometida. A la nebulosa primitiva la hizo capaz de estallar en mil astros, que luego se agruparon en constelaciones y galaxias.

Pero cada nivel superior que conquistamos nos exige dolor y renuncia. No apartamos los ojos de aquello que entregamos, y perdemos de vista los bienes que nos aguardan. El Evangelio, sin embargo, no propone el renunciar por renunciar, sino renunciar por obtener. Cuando seguimos a Cristo en las cosas simples y ordinarias llegamos, con naturalidad y elegancia, a realizar maravillas que ni nosotros mismos advertimos. Sin esfuerzo aparente, intercambiamos valores proyectando nuestra vida.

De esta simple manera, los grandes comprometidos con Dios vivieron sus aventuras interiores, y las compartieron hasta donde es factible. Porque Mundo e Iglesia no son dos realidades lejanas. La Iglesia es pasajera en este viaje de la historia y el mundo es, a su vez, la materia prima de la Iglesia. Quien realiza obras buenas tiene ya comenzada su amistad con Jesucristo. De modo que ya no son dos sino una sola carne. Unas veces oculta en las espumas.

Elementos vitales que Dios ha unido y que no hemos de separar los hombres. Aun quienes se unieron en matrimonio lamentan sus errores y debilidades. El matrimonio cristiano presenta una historia y una prehistoria. Cambian con el tiempo las leyes, las costumbres, relacionadas con la tarea de amar. Pero ha de permanecer el amor verdadero. El que persevera, a pesar de las crisis. Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre.

Permanezcan el hombre y la mujer unidos en fidelidad. Permanezcan juntos sexualidad y amor, igual que las dos caras de una misma moneda. Ha nacido en la altura. Que realice alegremente su tarea de compartir. Algunos buscamos el Sacramento para darle seguridad a nuestro amor, entre los vaivenes de la vida.

No nacen de disposiciones postizas, con el fin de organizar la sociedad. Son las profundas exigencias de quien ama de verdad. Son las medidas del amor. A todos nos puede parecer inalcanzable ese ideal matrimonial. Pero cuando la pareja humana cree que el matrimonio vale la pena, arbitra infinitos recursos para seguir adelante.

Todos hemos conocido matrimonios que fracasan. Entre otras, incompatibilidad de caracteres. Ella, alegre y festiva. Yo, seco y silencioso. El Evangelio de hoy nos habla del matrimonio indisoluble. Nos propone un ideal presentado por Dios que es nuestro Padre. Dios no se burla de nosotros. Pero no han de renunciar a este proyecto. Conviene saber que el amor no es una planta silvestre. Por eso es necesario cultivarlo.

Por la fidelidad de los esposos, el Sacramento se hace signo en la sociedad y en la Iglesia. No desconocemos sin embargo la crisis actual del matrimonio. Huracanes muy fuertes azotan el amor comprometido.

Que no se sientan solas. Que llamen en su ayuda a una pareja amiga, a un consejero, a un sacerdote. Porque descubre sus cualidades y quiere llevarlo a otro nivel superior.

Sin embargo, el muchacho no entiende. La pobreza no siempre nos lleva al amor, como tampoco lo alcanza frecuentemente la riqueza. Nos lleva al servicio generoso a quienes nos necesitan. No importa que los ventanales de nuestra parroquia sean ricos o pobres, feos o bonitos.

Desde aquel domingo, cuando el pobre loco gritaba desde el atrio, muchos parroquianos molestos se cuelan al templo por las puertas aras laterales. Solamente Mateo dice que era un joven. Lucas nos habla de un hombre importante. Pero inmediatamente deducimos que se trata de un joven.

Llega a Cristo corriendo: Reconoce con espontaneidad que ha sido bueno toda su vida: A los adultos nos educaron para callar nuestras cualidades. Luego responde a su ambiciosa pregunta: Al principio, muchos se entusiasman, pero cuando este amor exige renuncias, retroceden. Repetimos que es ante todo servicio. Indagan sobre las leyes de la herencia, sobre los resultados del trabajo, se proyectan hacia el futuro y profetizan realizaciones o desastres.

Era un muchacho que deseaba heredar la vida eterna. Nos estamos acordando del Fausto de Goethe. No es un despojo sino un compartir generoso y alegre. Existen en el mundo muchos pueblos marginados.

Si hablamos de la falta de empleo, las cifran nos espantan. Sin embargo, si les permitimos crecer, desarrollan una crueldad mayor que aquella de la reina desalmada. Y san Pablo los nombra en sus cartas como soberbia, avaricia, uso incorrecto de la sexualidad, ira, exceso en el comer y en el beber, envidia y pereza. Valga preguntar en descargo de Juan y de Santiago: Pero les ofrece una oportunidad: Es algo que al comienzo nos cuesta. Cuando los evangelios empezaron a escribirse, Santiago y Juan eran personas importantes en la comunidad cristiana.

Sin embargo, san Mateo y san Marcos no omiten este deslucido episodio. Esto indica que todos podemos fallar, si no estamos alerta frente a nuestros mecanismos interiores.

No lo consignan los Hermanos Grimm, pero a nosotros nos sucede a diario. Pedro es franco y precipitado. Nicodemo es reservado y cauteloso. Busca a Cristo de noche. Y los dos hijos del Zebedeo, amigos y seguidores de Cristo, se muestran interesados y ambiciosos: Confesemos entonces llanamente nuestros intereses.

No hemos aprendido a ser ambiciosos de verdad: Porque nuestras manos nos retratan. Es decir identifican nuestros intereses y con ellos los rasgos de cada personalidad.

Pirro fue un valiente guerrero en tiempos de Alejandro. Ciertamente las aspiraciones de Juan y de Santiago no eran las mismas de aquel conquistador. Lo cierto es que desean ser recompensados y no de cualquier modo.

Ellos de inmediato se atreven: Un frase donde el Maestro vuelve a colocar todo su plan en manos de su Padre. La historia de Juan y de Santiago nos cuenta que ambos, a su debido tiempo, cumplieron lo prometido, al entregar la vida por Cristo. Hay una estrofa de un autor religioso que a muchos incomoda: Entonces suelta el manto, da un salto y le ruega al Maestro: Que yo pueda ver. Respecto al mundo que nos rodea, frente a las cosas de Dios, se dan tres etapas, tres niveles.

En un comienzo solamente vemos. Es decir, el cerebro percibe las personas, los animales, los objetos. Desciframos los numerosos mensajes y sentidos de cuanto nos rodea. En fin, gozamos, nos enriquecemos. Crecemos como individuos y como seres humanos. Sin embargo se nos invita a subir a un tercer nivel, donde podremos contemplar.

Anda, tu fe te ha curado. El Evangelio lo distingue como el hijo de Timeo. Su hijo, un invidente, tal vez a causa de los vientos cargados de polvo y las enfermedades infecciosas de entonces. Y enseguida a la luz. Pero es necesario que aprendamos a mirar. Y de igual modo, las cosas de Dios.

Pero podemos aspirar a un nivel superior, donde es posible contemplar. Sino por una mirada limpia y paternal, la del Dios del Nuevo Testamento. Es para ver que te ve. No es imposible que este ciego sanado formase luego parte de la primera comunidad cristiana y por lo tanto, fuese conocido de San Marcos. El ciego contesta solamente: Nos admira la respuesta de Cristo.

El ciego le pide luz. Cristo le ordena ponerse en camino: Que bajo su mandato recorramos el mundo anunciando su poder. Nada vemos de las cosas de Dios. Nos doblega una pobreza de actitudes cristianas. El adolescente que busca ahogar sus tensiones en el vicio. La joven que no advierte el abismo en que se hunde con la droga. El empresario que lesiona los derechos ajenos. Cuando todo es absurdo y nosotros une estorbo para los que amamos. Se detiene y nos llama.

Empezamos a ver todas las cosas desde una inocencia recuperada. El primer mandamiento es: Y en la mano derecha sostiene un cesto de frutas, que ofrece a los hombres.

Algo que hace curso en la Iglesia de hoy. Creer en Dios no es solamente aceptar unas verdades. Es dejarnos transformar la vida por Jesucristo, quien espera de nosotros una respuesta de amor y compromiso.

Este programa del Nuevo Testamento, tomado de paso, aparece demasiado simple. Lo cual exige equilibro personal, progresiva madurez, experiencia. Ni logramos esa meta, ni perseveramos en esa calidad de amor. Algunos se aproximan a ellas. Otros, que avanzamos a pie, conquistamos apenas unos metros de la ruta hacia el imposible. Pero lo que importa es caminar. Amor a Dios y al hermano. El que recibe con paciencia nuestros balances imperfectos y aunque conoce todas nuestras derrotas, goza infinitamente con cada.

Poco a poco nos vamos acercando a su reino. En una aldea distante enterraban a una joven prostituta. Al terminar la ceremonia alguien se acerca al sacerdote.

Ella era muy buena. Ella nunca trabajaba los domingos. Porque El es nuestro Padre. Porque todo cuanto tenemos nos vino de sus manos. Porque alguna vez permite que el dolor se nos acerque, para que no extraviemos la senda. Esas cinco maneras de construir el universo.

Porque tenemos dos manos y dos pies. Porque tenemos un poco de alimento en la despensa. Porque sabemos sumar, restar, multiplicar, y dividir. Porque ha perdonado y olvidado nuestros pecados. Si no lo somos, porque El tampoco lo es….

Una leyenda rusa nos pinta a un Dios que no es el nuestro: Se detuvo a ayudarlo mucho rato. Nuestro Dios no acostumbra a citar a sus hijos en la estepa. El viaja por todas las sendas bajo la forma de caminantes menesterosos. What global and local practices and ideologies give phenomenological significance to lightness of complexion as currency of social economy in populations of the Americas?

How do elite subjects of color contest this currency? Far from an exhaustive list, these are but some examples of questions that authors participating in this symposium might address. Ayer y hoy enviar ponencia a este simposio. Un tema que aparece de manera recurrente cuando se habla de familia es el que se refiere a la diversidad de formas como se organiza en la actualidad.

Las muchas caras de las relaciones entre los humanos y los animales: In this symposium, we will present papers that seek to understand the interaction between these socio-ecological changes and reproductive patterns, growth, nutrition, body proportionality, aging and over all well-being.

We seek not only to describe variability, but also to link it to major or specific transformational events of the present and past centuries. El tema del simposio es interdisciplinario. A pesar de ser pensada y reconocida como una conspicua constructora de sentidos, hasta hace muy poco tiempo la cocina ha sido un asunto ajeno o menor para la academia y el sector institucional de la cultura.

Patrons, Clients, Friends, and Favours: How do these concepts intersect with moral, aesthetic and ethical principles of wealth circulation and favour-owing in a range of contexts; whether urban or rural, religious or secular, political or economic? The worldwide practice of pilgrimage embodies the conference theme of dialectical tension between the universal and the particular, as individuals seek transcendent experiences through collective journeys.

Salamanca — a way-point on the Camino de Santiago — is a fitting place to contemplate recent developments in pilgrimage studies.

Pilgrimage practices are particularly multi-layered and complex in the Americas where, in many instances, Catholic and indigenous practices have intertwined and informed one another — hence, they constitute rich contexts from which to fruitfully elaborate on commonalities and differences.

Close attention to these materialities opens ways to explore the inherent multiplicities present in any pilgrimage. Transformative, meaningful, emotional experiences happen along pilgrimage journeys as well as at destinations. These are inscribed in different materialities, and thus their examination creates novel possibilities for exploring such multiplicities and the tensions, conflicts, and contestations that their relations suppose.

Through paying special attention to the multiplicity of materialities, we propose to reexamine the types of politics that take place in pilgrimage practices. In this session, we will examine anthropological and archaeological studies of pilgrimage in the Americas, taking into consideration the new ways in which materiality is being examined, to shed new light on this widespread and truly global, yet profoundly emplaced, practice.

Policiamentos na America Latina. Vivemos num mundo global amplamente vigiado onde os policiamentos se ampliaram, pluralizaram e mercantilizaram. El ser humano, desde el inicio de su historia, ha transformado el medio que lo rodea. Global Change Newsletter, pp Nature, History, and the Crisis of Capitalism. Capitalism in the Web of Life. Ecology and the Accumulation of Capital. Rosi Aguilar Montes de Oca.

Procesos Educativos y Pueblos Indigenas: Identificamos en la actualidad un panorama complejo: Facultad de Ciencias Naturales y Museo. Universidad Nacional de La Plata. Reconfiguraciones de memoria, ritualidad y territorio: Partiendo de tal objetivo se busca generar un espacio para discutir y reflexionar sobre su importancia en las investigaciones en salud.

Across the Americas, the legacies of colonial and racial violence are still very much with us. We witness the persistence, if not the resurgence, of racism in many forms, including the continued marginalization of racialized groups and, even worse, newly brazen and public attacks on the lives of and dignity people of color.

This symposium gathers an interdisciplinary group of scholars who specialize in persistent racisms in the Americas. The symposium will also document various forms of resistance and challenges to racial schema, segregation, marginalization, erasure, and violence across time and space.

At a time of persistent, if not worsening, racialization across the Americas, critical perspectives on the construction and use of knowledge about racial distinctions is both timely and welcome.

This interdisciplinary panel will reflect, with data from both the field and the archive, on the manners in which past racial harms are still present, and on collaborative ways of addressing these destructive processes.

Ritual and History in Indigenous Amazonia enviar ponencia a este simposio. With a few notable exceptions, the study of Amazonian rituals has traditionally been side-lined by rich descriptions of cosmology and the sophisticated analyses of myths and Amerindian social philosophies that have set the tone for the anthropology of native lowland South America. In recent years this negligence has been redressed by new ethnographies of ritual which have focused on ethnomusicology, the pragmatics of ritual action and the relation between ritual praxis and religious belief.

In this session we will explore new avenues of research on Amazonian ritual by investigating the relation between ritual and history.

Some of the themes addressed in the session include: Sociedades e Estados Plurais. Estas experiencias generadoras de dolor han quedado grabadas en la memoria social y personal como una fuente de saber que posibilita visibilizar, reconocer y recrear espacialidades, corporalidades, temporalidades y narrativas de los sujetos sociales.

En la actualidad, las transformaciones estructurales de las sociedades rurales son evidentes.

OFICIAL DE NOTARIA I PARTE

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